lunes, 28 de abril de 2008

Invitación al Vº Festival América Do Sul:

Todavía no logro despertarme del viaje por el Amazonas de hace algunos meses que ya me sorprenden con otra invitación. Esta vez, ni más ni menos, se trata del Festival América Do Sul en Corumbá (Matto Grosso).
Si bien el avión sale mañana mismo, estoy tan intrigado que da un poco de miedo. Artistas de todas las ramas se juntan para charlar sobre lo que hacen, por lo que la ciudad de Corumbá se llena de recitales, bailes, obras de teatro, funciones de cine y charlas. Por mi parte, me invitaron para hablar de lo más lindo del mundo: las historias y los niños. Lo raro es que tendré que conversar de aquello durante un desayuno y, con lo que son los desayunos en Brasil, dudo que pueda hablar mucho.
Los voy a ir manteniendo informados, pero si quieren saber más, cliqueen aquí.

miércoles, 16 de abril de 2008

Realidades:

Debe ser que tanta trasnoche de cine de terror/ciencia ficción me lastimó definitivamente la cabeza (o eso al menos es lo que alega Laura), pero...

...Hace dos semanas, un "meteorito" cayó en la provincia de Entre Ríos, llenando de luz la noche.

...Hoy, a las dos de la mañana, volvía del bar y un denso humo cubría toda la ciudad. No se podía ver la esquina. La Avenida Rivadavia parecía sacada de Thriller, de Michael Jackson.
En el noticiero dicen que se debe a cierta "quema de pastos" (¡en la provincia de Entre Ríos!). Las imágenes de la humareda en la ruta realmente dan miedo. Ahora que escribo esto, en mi estudio, me arden los ojos...

"Meteorito" y posterior quema de la zona...

¿Alguien puede hacer una buena historia con estos dos hechos? A mí, claro, sólo se me ocurren argumentos viejos con actores de antes y efectos especiales pésimos.

martes, 1 de abril de 2008

Infame:

Luego de una semana de primicia en su blog, me tomo el atrevimiento de regalarles, ahora sí, el retrato con el que Infame nos presenta al protagonista de la futura novela gráfica Corina y el Pistolero. Aquí, con rostro adusto y corazón de piedra: Walter (o "el pistolero", como mejor les suene a ustedes).
Se trata de un hombre que, antes de que la historia que estamos dando a luz dé inicio, era de lo más frío y amoral: cobraba por matar, y se le daba bien su trabajo. La cuestión es que en la primer página del libro recibe una visita en un sueño que le ordena ir a un pueblo para matar a alguien.
Pero ¡ay, crueles caminos!, en aquel pueblo se cruza con la mujer más bella que alguna vez haya existido.
¿Qué pasa con el alma de un killer cuando se le cruza en el camino una sirena?
Prometo no contarles más nada de esta apasionante aventura hasta que no esté en las calles.
Habrá que esperar, entonces, para ver qué sucede en este camino de amor y fantasías.
¡Ah! ¿Y no es verdad que Infame es un maestro total?

miércoles, 19 de marzo de 2008

Secretos: Corina y el Pistolero

Por algún extraño error el editor de la exquisita línea Siurell de la editorial Dolmen (cuyo interesantísimo blog pueden visitar tan solo cliqueando aquí) me propuso hace algunos meses escribir una novela gráfica autoconclusiva. Vale decir que la editorial Dolmen es la misma que publicó el Historias del Olvido, por lo que la noticia fue recibida con vítores en mi nueva casa del barrio de Flores. Dichos vítores se tranformaron en verdaeras campanas cuando, en el mismo mail, el editor transformaba su error en mi gloria cuando me escribió que el ilustrador de dicha novela gráfica sería Infame & Co. (cuyo mágico blog pueden visitar cliqueando aquí), con quien nos une una amistad bloguera y que seguramente se truncará en el momento en que me conozca.
Por supuesto que respondí (antes que me enviaran un mail notificándome que el guionista de semejante proyecto en realidad debía ser otro pero que el mail me había llegado a mí por esas cosas de la internet) que estaba encantado (porque lo estaba) y claro que me puse a escribir una historieta a velocidad de rayo.
Me propuse, tan solo, dos objetivos a seguir: pensar en todo momento en el lucimiento de los maravillosos dibujos de Infame (porque son maravillosos, ya van a ver) y escribir algo totalmente distinto a todo lo que haya escrito yo hasta la fecha.
Salió, con esas dos premisas, un western de amor con toques fantásticos.
¿El argumento?

Un tipo que llega a un pueblo para matar a un pez gordo pero se entera ni bien llega que...

Y ahí, luego de esos tres puntos y en la magia de Infame, creo, estará la gracia de este futuro libro. Se llamará Corina y el Pistolero, y se calcula su publicación en España para finales de este año.
Con ustedes, los personajes femeninos recién bocetados por Infame.
La morocha se llama Corina y creemos que es una especie de sirena. La rubia -Alicia- es... mejor no les digo. Pero si les pide un trago esta misma noche yo le pagaría dos. No vaya a ser que se enoje.

En próximas entregas (esto es, luego que Infame las vaya subiendo a su blog, ya que la primicia siempre debe ser del mago), otros personajes como Walter y Milmuertes. Tan impresionantes como los que aquí ven.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Chau!


Cuando se muere un humorista, creo, se muere una parte enorme del mundo.
Hacer reír no es poca cosa. Por eso los hijos de puta no hacen reír; matan o se ponen empresas para reventar el medio ambiente. Pero no hacen reír.
Hacer reír queda reservado para algunos que, cuando se mueren, repito, dejan un hueco.
El mejor de todos era Fontanarrosa. Cuando se fue, no estaba este blog para que le pudiera escribir unas palabras. Hoy, sí, me gustaría escribir sobre Jorge Guinzburg, que es otro genio en eso de hacer reír.
Conductor de televisión, guionista de historietas, productor (y escritor, y director) de teatro de revistas, ensayista, actor. Casi siempre, lo que hacía este petiso me causaba gracia.
Mi viejo atesora todavía la colección de Satiricón, en la que compartía staff con lo mejor del humor gráfico de la historia de Argentina (Oski, Fontanarrosa, Trillo, Dolina, Abrevaya, Crist...). No era fácil hacer reír en esos años setenta en este país, pero el petiso lo hacía. Y eso es lo que más me gustaba de él: podía estar mostrando culos y tetas por televisión y haciendo chistes con connotación sexual, pero siempre tenía un toque crítico (que aunque él lo negaba rozaba el discurso de izquierda) que lo hacía más grande. No hay, en toda su carrera, un sólo comentario que lo vuelva reaccionario (y eso, en este país y en el medio que se movía, es muchísimo decir). Siempre me guiñaba el ojo desde adentro de la tele. Me hacía pensar que pensaba igual que yo.
Una vez -recién iniciada la democracia- un periodista le preguntó en una radio: “¿Qué es el humor?”. Jorge Guinzburg respondió: “Humor es nunca tener que pedir perdón”. Pasaron más de veinticinco años de esa frase. Y todavía la recuerdo.
Hoy se fue. Era uno de los hombres más rápidos del periodismo argentino (hacía que uno se riera hasta de las respuestas de las modelos). Y, por supuesto, el mundo va a perder un pedazo. Gigante. Aunque el tipo era petiso.

domingo, 9 de marzo de 2008

Sebastián Barreiro: ningún zombie.

Antes que nada, una explicación:

Desde hace años con el genial amigo e ilustrador Sebastián Barreiro nos juntamos a ver películas. Nuestros gustos derivan en un estudio casi arqueológico de viejas glorias del cine malo (mientras más malo, mejor). Y nos descostillamos de la risa mientras vemos -por ejemplo- a los zombies comiéndose a algún humano en mal estado.
Nos gusta acompañarnos viendo estas perlitas (y antes o después de las mismas hablamos de cosas trascendentes para nuestra amistad, claro, que tampoco de zombies viven los amigos).
Así, nos volvimos expertos en el cine basura. Y nos tomamos aquello con humor. Nos gusta tomarnos un té (él) y una cerveza (yo) mientras en la pantalla Jesús Franco (o Lamberto Bava, o Lucio Fulci) nos muestra su arte lleno de tripas y malas intenciones.
Hoy, visitando su maravilloso blog, me desayuné con una hermosa sorpresa: Sebastián Barreiro me dedicaba un dibujo.
Ahora que están en el tema, una ilustración:

¿No es maravillosa? Debo decir que ese zombie saliendo de la tumba para alimentarse de nuestra masa encefálica ha logrado emocionarme.

Sebas, sos un grande. ¡Y muchas gracias por semejante honor! Juro que no me lo merezco.

Para todos los que pasen por aquí, les recomiendo visitar el blog del Sr. Barreiro (http://www.sebastianbarreiro.blogspot.com/). Allí -como en su cabeza misma- verán que no sólo hay zombies. Después me cuentan.



Nota al pie: Hace varios años que estoy trabajando en una enciclopedia total de cine de zombies. Ya me ví mas de cuatrocientas películas, así que reto a cualquier visitante a que pongan a prueba mi conocimiento inutil y que disparen un nombre cualquiera. ¡Seguro que la vi!

lunes, 18 de febrero de 2008

Ayer nomás...

La vida se fue pasando y se me olvidó por completo compartir con ustedes algunas fotos de mi viaje por Venezuela. Existió una ciudad llamada San Fernando del Valle de Apure que se portó extrañamente bien conmigo (y eso que no hice nada para merecerlo). Allí, no sólo tuve la suerte de hablar de lo que más me gusta en la vida (las historias y su magia), sino que me llené de amigos, de momentos inolvidables, de canciones y de papelones (que es, contrariamente a lo que se están pensando, una bebida absolutamente exquisita de aquella zona). A la noche los murciélagos volaban para comerse los bichitos de las farolas. Y ni siquiera eso lograba que abandonara esa plaza donde nos juntábamos a recitar poesías, cantar y beber de las botellas que destilan amistades de caminos. Después, cómo no, cosas bizarrísimas como que me hagan reportajes para la tele y que me llamen corriendo desde un mercado aborígen porque me estaban pasando en el televisorcito de una de las tiendas.

Siempre es lindo recordar las cosas lindas. Espero sinceramente que el camino me lleve nuevamente a tan maravilloso lugar. Y que esa segunda vez sea con Laura, para poder compartir con ella uno de esos lugares en el mundo en donde todavía queda gente estupenda.

Aquí, los recuerdo con alegría.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Pensamientos (II): Sostiene Carlitos

Convengamos lo siguiente: Carlos Gardel sabía. Y cuando cantaba que "veinte años no es nada" estaba diciendo, de alguna manera, que "treinta años es algo". No especifica si mucho o poco. Pero al menos es diez años más que nada.
Escribo esto, simplemente, para decir que hace unos días (y durante diez años más) estoy atravesando esa franja de la vida en la que uno tiene que poner/decir un tres antes de poner/decir el segundo número de su edad.
Muchos epítetos pueden decirse sobre mi condición actual. Me remitiré solo a uno: treintañero.
Habrá que acostumbrarse.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Un año más. Y van...

Lo lamento. Es hora de los balances y de esas cosas que no le interesan a nadie.
Soy de esas personas que, en general, no se quejan en vano (como dice Sabina "si la vida se deja, yo le meto mano; y si no aún me excita mi oficio). Por eso estoy contento.
Trabajé de lo que me apasiona sin tener que derrapar demasiado para otras latitudes (si supieran las cosas que he hecho años anteriores...). Las letras (y sus derivados) pagaron las cuentas y quedé a mano. Creo, a esta altura del partido, que de eso se trata: de quedar a mano. Tener una botellita de vino por la mitad con el corcho a medio meter para cuando caigan los amigos a charlar un rato y un paquete de fideos (o cualquier otra cosa que ella tenga ganas que le cocine) para cenar antes de que nos agarre sueño.
Esa mezlca de bohemia y burguesía (exquisita contradicción) que puede disfrutarse sin culpas.
En síntesis: tengo los mejores amigos ("tenemos códigos...") del mundo. Me gusta perderme en la mirada de mi Laura. Tengo una gata negra que se adueñó por completo de la casa. A mis treinta años sigo orgulloso de mis padres, hermanos, cuñadas, sobrina y abuela. Soy amigo de mis alumnos. Y tengo un puñado de frases que, a veces, me ponen colorado.
Este año salieron a la calle los siguientes libros en los que puse el corazón:

Historias del Olvido (Ed. Dolmen -España-)


Buscando al Conde (Ed. Progreso -México-)


En el Bosque hay Luces (Ed. Homo Sapiens -Argentina-)


King Cop, un nouvel héros dans la ville (Ed. Wetta Worldwide -Francia-).

De los cuatro libros del 2007 (el último casi se cae en el límite con el 2008 porque salió hace unos días) guardo recuerdos maravillosos. Con cada uno de ellos trabajé con gente asombrosa. Y los nombro (porque corresponde): Javier de Isusi, David Rubín, Infame & Co., DaniMaiz, Manu Ortega, David Lafuente, Leticia Ruifernández, Abril Barrado, Paco Roca, Alex Orbe, Ken Niimura, Raquel Alzate y Jorge Iván Argis (en Historias del Olvido); Poly Bernatene y Arianna Squilloni (en Buscando al Conde); Gerardo Baró, Beatriz Actis y todo el equipo de Homo Sapiens (en En el Bosque hay Luces) y Omar Hechtenkopf, Fernando Sawa, Marcela de Grande, Elsa Joly, Frederik Wetta y Belén Caccia (en King Cop). ¡Uf! Fuimos una banda. Y no me olvido, claro, de mi viaje por Venezuela hablando sobre lo que más me gusta (¡historias!) y conociendo gente que me va a quedar para siempre: Alberto Sicilia, Octavio Vivas... y no sigo porque seguro que me olvido de los más enojosos.

Pero por supuesto que dejo para el final lo más importante.

Se llama Laura. Hoy cumplimos nuestro primer año de convivencia. Y sin ella ninguno de mi textos serían lo que son (y no es que ahora sean buenos... ¡es que sin ella serían mucho peores!). Gracias Lau, espero que vengan muchos más. En serio.
Alumnos, amigos, colegas, familia, lectores, gente que pasa casualmente por acá: que sea este un buen año. Y si bien no está en nuestras manos el hecho de que los chicos dejen de morirse de hambre, de frío o de guerra, tomemos conciencia que nuestras manos (si no se convierten en dedos por separado) pueden hacer un montón.

Decía Miguel Abuelo: "¿Quién transformará el mundo si no sos vos y yo? ¿Y si no es ahora, cuando?".

Siempre me gustó la frase. Hoy la uso como un "felicidades para todos".

jueves, 27 de diciembre de 2007

Silencio Cantor:

Acaba de salir el nuevo disco de Luis Sampaoli. Se llama Silencio Cantor, y es un hermoso muestrario de canciones con olor a río. De esas que nos dan ganas de matear mirando el atardecer.
No sé si alguna vez se los conté, pero una de las cosas que más me gusta en el mundo es sentarme a escribir canciones con Luis Sampaoli. Es una especie de rito que mantenemos desde hace más de veinte años y que -creemos- no vamos a abandonar mientras haya un vino en nuestra mesa y una guitarra en el regazo de Luis.
Entre las tantas que escribió Luis para Silencio Cantor, hay dos canciones que nacieron como les contaba: jugando con las frases sobre las cuerdas. Una es una especie de canción de amor a la luna. Se las dejo para que chusmeen. Espero que les guste. Ahora mismo llueve. Está lindo para escuchar.

Chamarrita a la luna
(Saracino/Sampaoli)

Chamarrita a la luna, despierta en la noche
qué lindo que es volverte a ver.
Vuela sobre los techos, rebota
y mi canto parece que vuelve a nacer.
Un borracho colgado del cielo
un viejito contándole un cuento a un gurí.

Sube y sube hasta el amanecer
y dibuja estrellas en tu piel
(chamarrita a la luna).
Sube y sube y se deja querer
y en los ojos se pierde otra vez
(chamarrita a la luna).

Si el cantor orillero gastó su pañuelo
llorando canciones de amor
dale lumbre en tu vuelo y el dulce consuelo
del río bailando con vos.
Si te arrulla, te cuida, te siente
y un día se inspira y se vuelve canción.

Sube y sube hasta el amanecer
y dibuja estrellas en tu piel
(chamarrita a la luna).
Sube y sube y se deja querer
y tus ojos se pierde otra vez
(chamarrita a la luna).

Sos la luz de este río que va
como el fuego que alumbra el hogar.
Si te vas a otro pago quedó
un remanso y el verso de adiós.

Chamarrita a la luna, despierta esta noche
qué lindo que es volverte a ver.

¿Quieren más? ¡Ah! Hay todo un disco. Me dicen y se los consigo.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

¡Duendes y Hadas para el arbolito!

Amigos y lectores casuales de este blog: les presento aquí, recién salido del horno, mi último libro. Se llama "En el bosque hay luces", y no es más que mi intepretación y mirada a los relatos populares de duendes y de hadas.
Es un muestrario de diferentes tipos de "seres menudos" (desde los tiernos típicos hasta los absolutamente maléficos -que me encantan-) y un abanico bastante representativo del tipo de historias que los tiene como personajes.
Intenté no centrarme en un único modo de contar cuentos de hadas y de duendes. Por eso, algunas historias que habitan este libro pueden producir risa, otras tristeza, otras miedo y otras no sé.
La edición -exquisita, impecable- es de Homo Sapiens, bajo la dirección de la escritora Beatriz Actis. Todavía me dura la sonrisa del momento en que abrí la caja y saqué los libros (hace tres o cuatro minutos).
Las ilustraciones -¡grandes!- son de mi amigo Gerardo Baró. Me alegro muchísimo de haber compartido este proyecto con tan talentoso muchacho. Pensar que nos conocimos hace tantos años, entre mates y risas en el estudio de Poly Bernatene. ¿No nos estaremos volviendo grandes, che?
Los dejo con la portada y con mi alegría. Ya brindaremos con cerveza de duende.

En el bosque hay luces, de Luciano Saracino y Gerardo Baró.-

lunes, 3 de diciembre de 2007

Historias entre Tumbas: la premiere...

Se sabe (y si no lo saben, se los cuento), que me encantan las historias de fantasmas. Puedo pasarme horas (nocturnas, preferentemente) escuchándolas, y juro que soy de esos a los que se les pone la piel de gallina si lo saben llevar por caminos de escalofríos.

Por eso cuando mi amigo, el genial Gustavo Mazali, me propuso hacer una serie de cuatro libros de terror para chicos, intenté hacerme el profesional y no saltar de alegría (sin lograrlo, claro).
Aquí les muestro las dos primeras portadas de la colección (¿no son terroríficamente hermosas?).
Puedo adelantarles (así, apenas) que los libros cuentan la historia de un niño que debe irse a vivir con su abuelo, un cuidador de cementerio. De esa manera, el anciano le irá contando al joven los relatos más terroríficos de los que "habitan" en las tumbas... descubriendo que algunos no son sólo historias.
En síntesis; son cuatro libros donde no falta nada de todo aquello que me encanta: ratas gigantes, fantasmas, monstruos... ¡y hasta un amor de ultratumba!
Agradezco, por supuesto, al Sr. Mazali por confiar en mí para tan precioso proyecto. Espero haber estado a la altura.


Visiten, si quieren, la página de Riderchail para disfrutar las otras portadas y leer más información sobre el proyecto.


Historias entre Tumbas, de Luciano Saracino & Gustavo Mazali.