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miércoles, 4 de febrero de 2009

Cigüeña:

Por lo que puedo ver, este año está lleno de hermosos proyectos. A ver si la mayoría se concretan...
Comparto con ustedes uno que desde hace unos meses tenemos entre manos con el maravilloso historietista (y de ahora en más, también, ilustrador de libros para chicos) Dante Ginevra.
Se trata de un mito de los que más me gustan: la cigüeña y su bolsa de repartos.
La historia (así, muy por arriba) trata de una pareja que no puede tener hijos y que, al no recibir respuesta a sus muchas cartas, deciden viajar hasta París. Allí se enterarán que las cosas no andan muy bien por esas tierras lejanas y que... ¡la aventura golpeará a sus puertas!
Ya veremos qué sale de todo esto. Por ahora, comparto con ustedes el boceto de la protagonista de esta historia.

¡Un lujo!

domingo, 4 de enero de 2009

Soñando:

Nunca los dejé.
Es sólo que durante el último año estuve ocupado con otras cosas (historietas, guiones de películas, ensayos, las clases...).
Pero nunca he dejado de escribir libros para chicos porque es una de las cosas que más me gusta hacer en la vida.
Es por eso que estoy tan contento de haber vuelto con todas las pilas. Y por eso también quiero compartir con ustedes este nuevo proyecto que tengo entre manos.
Se llama "Sueños".
Nació mientras nos conocíamos con el artista plástico rosarino Fernando Rossia. Pasó hace algunas semanas: él me mostraba sus cuadros, yo me fascinaba. Entre todas sus cosas, había una historia que no tenía texto pero que estaba clarísima en una serie de ilustraciones. A mí me quedó rebotando aquella serie, y me quedé pensando si quizás...
Llegué a casa y la escribí, se la envié, le gustó y acá estamos, dándole los retoques para ver si se vuelve libro cuanto antes.
La primer frase del texto es la siguiente:
"Aquella vez, Hotaru soñó que buscaba".
Y todo el libro trata, sin más, de lo que busca Hotaru dentro de sus sueños y del largo camino que debe emprender hasta encontrarlo.
Les dejo la portada. Muy pronto, subiré también alguna página.

¿No es una belleza el laburo de Fernando?

lunes, 28 de abril de 2008

Monstruos en Argentina:

La verdad es que algunas historias tienen que dar un paseo antes de llegar a casa.
Comenzó todo en un tren a Milán donde con el genial Poly Bernatene y su encantadora esposa Paula Babenco nos pusimos a charlar sobre monstruos y lo lindo que sería hacer un libro con ellos.
Siguió en una siesta en Bilbao en la que no me podía dormir y el duende de las buenas ideas me visitó (cosa que pasa muy de vez en cuando) para dejarme un regalo.
Ya en Buenos Aires volvimos a charlar del "tema monstruos" con Poly y le comenté cierta idea vaga que me venía revoloteando en la mente desde Bilbao... y ahí explotó todo.
Contarles el proceso de creación de este libro sería contarles de dos chicos jugando con las palabras y los dibujos.
Si escribir fuese siempre como cuando nos juntamos con Poly a hacer este libro, debería decir que a los escritores nos pagan por divertirnos (que, ahora que lo pienso, tan lejos de la realidad no está...).

Pero el viaje no termina allí: el libro lo compró una editorial inglesa. Después, el camino de publicaciones fue el siguiente: Grecia, Corea, Serbia, Italia, Alemania ¡y Argentina otra vez!
Tengo, por todo lo contado, la enorme alegría de comunicarles que la editorial Una Luna compró los derechos en español y editó las agendas monstruosas (¡acá y en todos lados que hablen nuestra lengua!). Y no solo eso sino que pudimos con Poly volver sobre nuestros propios chistes y reacomodarlos especialmente para esta preciosa edición (¡y nos volvimos a reír como pibes!).
Les dejo acá la portada. Si lo ven en cualquier librería de Argentina mándenle un saludo de mi parte y de parte de Poly. Y diganle a los monstruos que viven ahí que no se enojen... son nada más que algunos chistes en compensación a tanto susto.

Agendas Monstruosas, de Luciano Saracino & Poly Bernatene.-

jueves, 16 de agosto de 2007

Un gato encantador

Me preguntan a veces cómo es el vínculo con los ilustradores y si no es raro eso de ver dibujado aquello que, hasta hace poco, no era más que palabras.
La respuesta que siempre doy es: "se trata de magia". Uno -escritor- da una fórmula y el otro -ilustrador- la convierte en palomas, globos o elefantes verdes. Mientras más estrecha sea la comunión entre las fórmulas de uno y la alquimia del otro, mejor será el efecto mágico.
Como ejemplo, les muestro (y no se lo cuenten a nadie) la primer página del próximo libro que haremos con Poly Bernatene. Se llama, hasta ahora, "El largo viaje hacia Encanto", y cuenta las aventuras de un gato viejo que debe volver al pueblo de su infancia para decirle algo que se olvidó de decirle a su mejor amigo. Claro que no es un viaje normal, y no les cuento nada más porque todavía es un gran secreto.
La historia es hermosa (mientras la íbamos descubriendo con Poly nos abrazábamos, emocionados como nenes) y esperamos hacer de ella un digno álbum.
En ésta primer página del proyecto, creo, se ve perfectamente reflejado eso que les decía de un texto convertido en magia ilustrada.

Ustedes me dirán si estoy en lo cierto o no...

lunes, 6 de agosto de 2007

Cuento Hasta Tres

Hay algo, no hay dudas, en las acuarelas de Leticia Ruifernández que hace que los cuentos -sean cuales sean éstos- cobren vida. Y no me refiero a que cobran vida en el momento en que se leen ni -muchísimo menos- a que su vida sea delimitada a lo que se esté contando en el relato.

No; los cuentos ilustrados por Leticia Ruifernández -y sobretodo éste, que es el que me tiene como autor de las palabras- tienen pasado, existen en su presente y van hacia algún lado.
Hay, en Cuento Hasta Tres, una historia que no se ha contado y otra que no se contará antes y después de la que sí se cuenta. Se trata del "de dónde vienen los personajes" y del "hacia dónde van".
La historia -la que sí se cuenta- relata la vida de un jovencito que, cada mañana, corre hasta el patio de su casa para ver qué es lo que la noche se ha dejado olvidada esta vez. Claro que los olvidos pertenecen a la imaginación del protagonista (la sombra de la parra son las manchas que se le cayeron a un tigre que pasó apurado, un charco de agua es un sueño ajeno que no llegó a destino, una pelota es un planeta caído...) hasta que se le aparece una nube. Una nube de verdad. Es ésta una historia sobre la amistad, la libertad y la nostalgia sana de haber sido niño.

(Quien quiera leer una reseña muy interesante de este libro, cliquear aquí).


"Cuento Hasta Tres" fue galardonado con el primer premio en el VI Certamen Internacional del Album Infantil Ilustrado "Ciudad de Alicante" (2006) y fue publicado por Anaya en su espléndida colección Sopa de Cuentos.
Pero para mí, el mayor placer ha sido trabajar con Leticia. Con su enorme talento pero también con su profunda amistad. De un continente al otro. Contándonos historias para irnos a dormir más felices.

Cuento Hasta Tres, de Luciano Saracino & Leticia Ruifernández.
Ed. Anaya, 2006.

jueves, 2 de agosto de 2007

Mis vacaciones preferidas

Este es, de los que llevo escritos, uno de los libros que más quiero.
¿Por qué, se preguntan ustedes?
Yo qué sé...
...por cómo fue gestado; entre charlas y comidas y risas con mi amigo el genial dibujante Sebastián Barreiro.
...por lo fácil que salió. Como si con conocer la historia ya alcanzara. Como si escribir fuese apenas un suspiro dentro de una frase ya dicha.
...por la sonrisa que me despertaba ver cada una de las ilustraciones que me iba mandando Sebas.
...porque una editorial como Imaginarium se vio interesada por el proyecto y lo editó en cinco idiomas diferentes (español, italiano, portugués, francés y catalán -sin contar una edición en mini-libro que quedó preciosa)....porque sé que a los chicos les encanta esta historia y estos dibujos.
Y porque una vez el libro me llevó a la escuela Magnasco (Buenos Aires), que es para chicos hipoacúsicos, y ver cómo la historia era traducida al lenguaje de señas por esos nenitos... bueno, digamos que hay que estar bastante armado para mantenerse en pie. Esas son las cosas que nunca nadie te cuenta de lo significa ser escritor para pibes.
La historia, no lo conté, es sobre una nena que intenta dilucidar cuales serían sus vacaciones ideales y cómo cada una de sus ideas son vetadas por sus padres.
¿Cómo convertir, entonces, una playa en un lugar de cuento?
Pregúntenle a Barreiro, que lo hizo perfecto.

Elisa se va de vacaciones de Luciano Saracino y Sebastián Barreiro

Imaginarium/ItsImagical; 2004.

Los monstruos viajan por el mundo

Vamos a ser sinceros; en vano sería mentirnos a esta altura del partido.
De pibe, me asustaba casi todo. Me jodían enormemente los monstruos, sí. Los veía en cada sombra de mi habitación, y más de una noche la pasé jodida intentando conciliar el sueño con, no sé, Drácula abrumándome desde las brumas.
Por eso, y porque a otro monstruo (el enormísimo Poly Bernatene) le encanta dibujar bichos horripilantes, nos pusimos manos a la obra y nos salió el libro que aquí les muestro (poquito, para que no se empachen).
Se trata de un trabajo de investigación en el que Poly y yo nos encargamos de robar las agendas diarias de los monstruos mas famosas para ver qué es lo que hacen durante el día. Ahí descubrimos que no eran tan jodidos como se muestran de noche, y que teníamos una buena excusa para que los pibes aprendan a reírse de sus miedos.
La cosa salió de lo más extravagante: el libro no sólo fue publicado en Inglaterra y Alemania (lugares repletos de monstruos, como todos sabemos); sino que en Corea, Serbia y Grecia también se consigue! ¿El mundo se ha vuelto loco?, me pregunto yo. ¿Acaso ya no hay respeto ni siquiera por lo más sagrado?
Por suerte, no.
Acá les dejo una muestra del enorme talento de Poly que, estoy seguro, disfrutarán muchísimo menos de lo que yo disfruté cuando los vi por primera vez (llorando, todo hay que decirlo).


Sobre esta última ilustración, decirles que cuando nos juntamos con todos los protagonistas para festejar la edición del libro, no pudimos sacar ninguna foto porque los aliens salían movidos, Drácula no salía, la Llorona mojaba la lente y el científico loco se empecinaba en abrir la cámara para ver si podía convertirla en un invento que le permitiera (por fin) destruir el mundo. Fue por eso que Poly tuvo que hacer este dibujo. Cuando lo vi (y esto es en serio), le dije: "Querido, ¿hace diez años que nos conocemos y me dibujás con una taza de café?". El me miró y, con esa sonrisa de sabio que tiene, me respondió: "pero vos no sabés lo que le puse adentro".
Un grande.

The Monster Diaries de Luciano Saracino y Poly Bernatene

Meadowside Books; 2005