martes, 21 de abril de 2009

Los Malos:


No todo es libros para chicos e historietas en la vida de este autor...
Hace algunos años (entre febrero del 2005 y marzo del 2006) escribí para la majestuosa revista de literatura Oliverio una serie de ensayos sobre monstruos. Se trataba de intentar bucear en la naturaleza de los mismos, y como tesis intenté probar que no hay nada más monstruoso que la naturaleza humana misma.
Naturalmente, hay mucho para decir del tema. Es así que, de golpe, fueron apareciendo para aportar lo suyo De Quincey, Barthes, Benjamin, Matheson, Althusser, Hooper, Gaiman, King, Lombrosso y Laura (mi novia), entre muchos más. Todos ponían su granito de arena para darle a la serie de ensayos ese gustito que solo tienen las cosas que uno ama estar haciendo.
Resumo: para escribir aquellos ensayos tuve que armar un muestrario bastante acabado de asesinos, licántropos, megalómanos, vampiros, piratas, ladronzuelos y lacras de todo tipo que, poco a poco, fueron convirtiéndose en una extensa enciclopedia de "monstruos reales". Al darme cuanta de aquello, corregí los textos, les puse algún que otro toque personal, los acomodé en orden alfabético, añadí un prólogo y ahora una editorial (Andrómeda) se arriesga a publicar lo que posiblemente sea uno de los libros mas crueles que estén dando vueltas por ahí.
La Condesa Sangrienta Bathory, el Petiso Orejudo, la familia de trogloditas Beane, Edward "barbanegra" Teach y cientos de personajes (absolutamente funestos, en la mayoría de los casos) fueron convocados para habitar las páginas de este libro y todos dieron el presente.
Quien tenga el suficiente valor, que entre en el mundo oscuro que esconden sus páginas.
Como dice Charly García: "la entrada es gratis... la salida vemos".

2 comentarios:

Poly Bernatene dijo...

Bravo!!!!Ya me habías hablado del libro Lucho!Felicitaciones que ya es una realidad!
Abrazo asesino para el mostro escritor!

Lucho dijo...

Muchas gracias, Poly!
Pensar que este libro nació como una simple investigación periodística para darle vida a nuestro misterioso "Hombre de Carbón"...
¡Casi diez años ya!