Por algún extraño error el editor de la exquisita línea Siurell de la editorial Dolmen (cuyo interesantísimo blog pueden visitar tan solo cliqueando
aquí) me propuso hace algunos meses escribir una novela gráfica autoconclusiva. Vale decir que la editorial Dolmen es la misma que publicó el
Historias del Olvido, por lo que la noticia fue recibida con vítores en mi nueva casa del barrio de Flores. Dichos vítores se tranformaron en verdaeras campanas cuando, en el mismo mail, el editor transformaba su error en mi gloria cuando me escribió que el ilustrador de dicha novela gráfica sería Infame & Co. (cuyo mágico blog pueden visitar cliqueando
aquí), con quien nos une una amistad bloguera y que seguramente se truncará en el momento en que me conozca.
Por supuesto que respondí (antes que me enviaran un mail notificándome que el guionista de semejante proyecto en realidad debía ser otro pero que el mail me había llegado a mí por esas cosas de la internet) que estaba encantado (porque lo estaba) y claro que me puse a escribir una historieta a velocidad de rayo.
Me propuse, tan solo, dos objetivos a seguir: pensar en todo momento en el lucimiento de los maravillosos dibujos de Infame (porque son maravillosos, ya van a ver) y escribir algo totalmente distinto a todo lo que haya escrito yo hasta la fecha.
Salió, con esas dos premisas, un western de amor con toques fantásticos.
¿El argumento?
Un tipo que llega a un pueblo para matar a un pez gordo pero se entera ni bien llega que...
Y ahí, luego de esos tres puntos y en la magia de Infame, creo, estará la gracia de este futuro libro. Se llamará Corina y el Pistolero, y se calcula su publicación en España para finales de este año.
Con ustedes, los personajes femeninos recién bocetados por Infame.
La morocha se llama Corina y creemos que es una especie de sirena. La rubia -Alicia- es... mejor no les digo. Pero si les pide un trago esta misma noche yo le pagaría dos. No vaya a ser que se enoje.

En próximas entregas (esto es, luego que Infame las vaya subiendo a su blog, ya que la primicia siempre debe ser del mago), otros personajes como Walter y Milmuertes. Tan impresionantes como los que aquí ven.