viernes, 14 de octubre de 2011

¡El Porqué de Cada Cosa!

Hace algunos años, yo soñaba con ser escritor. Publicar. Vivir de mis historias.
En esos tiempos, una vez, llegué (vía el amigo Joche Ferruchi) al blog de una tal Aleta Vidal. Y flasheé. Me quedé encandilado. Me dije "alguna vez voy a tener un libro con esta maga".
Hace unas semanas, el sueño aquel se convirtió en El Porqué de Cada Cosa. Se trata de un hermosísimo libro editado por Criatura (una reluciente y magnífica editorial uruguaya). Y no me pongo colorado si les digo que es, dentro de mis libros publicados, uno de mis preferidos.
Lo que hizo Aleta es maravilloso. Hay magia en cada trazo. Algunas páginas son directamente imposibles de relatar.
La historia, sin más, trata de un pibe que se pregunta sobre el porqué de cada cosa y de un abuelo que va armando respuestas ingeniosas sobre cada una de esas preguntas. La fantasía como modo de explicar el mundo. Las voces del alma como indicadoras de lo que nos rodea. 
Estoy tan contento que comparto con ustedes algunas páginas de este libro que acaba de nacer.


Porque algunas historias son circulares, me voy corriendo a decirle al Luciano de hace algunos años que no se desespere. Que todo va llegando.

El Porqué de Cada Cosa; de Luciano Saracino & Aleta Vidal. Criatura Editora, 2011.

domingo, 4 de septiembre de 2011

¡HO2!


Hace muchos años (casi diez) con Javier de Isusi nos pusimos a armar una historia que era, en realidad, una telaraña o un reloj o un rompecabezas o un espejo puesto frente a otro espejo.
Le pusimos un nombre genérico que le quedó perfecto: Historias del Olvido. Y nos pusimos a escribir. Entre dos continentes. En viajes mutuos. En millones de mails.
El primer libro de las Historias del Olvido lo publicó Dolmen en 2007. Tenía dibujos de personalidades del nivel de Paco Roca, David Rubín, Infame & Co., David Lafuente, Alex Orbe, Manu Ortega, Abril Barrado, Danimaiz, Raquel Alzate y Leticia Ruifernández... poquita cosa, ¿verdad?
Pues bien. Una tarde nos sentamos a descansar en la plaza de Lavapies (en Madrid) con Javi y, en ese diálogo, tuvimos clarísimo el argumento del segundo librEnlaceo (al que le pusimos un nombre genérico que le quedó perfecto: HO2). Luego, yo en Buenos Aires y él en Garganta la Olla, lo escribimos en un ratito. Y nos quedó una historia de amor bellísima. Con cosas raras.
Los dibujos, esta vez, estuvieron a cargo de otras luminarias: Sergio Kechu (atentos a este nombre, pues está en él parte del futuro grande de la historieta mundial), Sebastián Barreiro, Ken Niimura y Raquel Alzate. Y el resultado no hace más que enorgullecerme.
Una historia que es un laberinto. O una playa. O una nube que cambia de forma. O una historia contada por un abuelo.

Eso: que acaba de salir el libro de historietas HO2.
Y que estoy contentísimo de que estas cosas me pongan tan contento.

viernes, 1 de julio de 2011

Nota en El Observador (Uruguay)

Nota escrita por el ENORME Rodolfo Santullo, aparecida en el periódico El Observador, de Uruguay.

lunes, 9 de mayo de 2011

Chau!




Tendría yo, por entonces, nueve o diez años. Era de esos pibes que leían muchísimo, tanto novelas como historietas.
Esa vez que les cuento de mis ocho o mis nueve años imagínenme leyendo El Último Recreo. Los autores eran unos tales Trillo-Altuna. Dos nombres que ya conocía de hace rato porque mi viejo compraba el Clarín —ya no lo hace— y mi hermano la Fierro —todavía lo hace—. Yo, por ese conocimiento que les cuento, intentaba leer todo lo que hacían estos dos.
A mí, claro, me encantaba “algo” de las minas de Altuna.
Pero en El Último Recreo no había minas.
Era una historieta para adultos, pero con chicos.
Yo creo que nunca volví a leer algo como aquello. Y sé, aunque no puedo asegurarlo, que aquella lectura me cambió para siempre. Se trata un libro al que vuelvo una vez por año, al menos, cuando dudo sobre cómo es esto de hacer historias.
Había un capítulo en el que uno de los huérfanos leía la novela del Rey Arturo y otro huérfano le contaba el final: El Rey se muere.
Desesperado, el lectorcito arranca las páginas finales del libro porque, si lo hace, el Rey no moriría. Arturo seguiría viviendo por siempre si es posible malear el final.

La vida pasó como un trueno.
Me hice escritor de historietas.
Carlos Trillo se convirtió en algún momento en una persona de carne y hueso. En un maestro. En un amigo.

Hoy me dicen que se murió. Que no está. Que no va a estar de vuelta.
Y yo no quiero que se muera. Que no esté. Que no vuelva a estar.

Busco un libro al que arrancarle las páginas finales para que el rey siga viviendo, pero no lo encuentro. Creo que no hay.
Lo que encuentro son treinta y un lomos en mi biblioteca que tienen su nombre (y mejor ni me pongo a buscar en las revistas). Lo que encuentro es que durante toda mi vida tuve una brújula que se llamó él.
Lo que encuentro es, sobre todo, que ahora no encuentro las palabras.

Tuve, decía, la suerte de conocerlo personalmente. Eso me lo quedo. Eso lo agradezco.

Todo el resto es un hueco.
Porque no existe un mundo sin Carlos Trillo.
Habrá que inventarlo, lo sabemos.
Pero va a ser muy difícil.
Pero va a doler muchísimo.

jueves, 24 de marzo de 2011

24 de Marzo: Nubes y Ovillos


24 de Marzo: Nubes y Ovillos (II)





Poly Bernatene me lo dijo una vez, y yo nunca lo había pensado tan claro como él: "Hubiera preferido nunca haber tenido que hacer este laburo". Pero tuvimos que hacerlo.

Porque es este país pasaron las cosas que nunca deberían haber pasado.

Se mató.

Se secuestró.

Se torturó.

Se apropiaron bebés...


¿Quedan palabras para decir después de esta última línea?

Las Abuelas de Plaza de Mayo nos convocaron —al gran Poly y a mí— para que aportemos nuestro granito de arena en este enorme desierto que sigue siendo la búsqueda de niños y bebés desaparecidos o nacidos en cautiverio.

Un desierto que de a poco se va llenando de oasis, ya que cada vez son más los nietos e hijos y hermanos encontrados...Añadir vídeo

Aquí las páginas que hicimos con Poly para un libro que quiere abrir ojos y que cuenta con un nivel asombroso de invitados.


Memoria Intacta para los que estamos y por los que no.



Si naciste entre 1975 y 1980 y tenés dudas sobre tu identidad, hacé click aquí.

domingo, 13 de marzo de 2011

De Amor de Locura y de Muerte:


Desde hace algunos años estoy metido en un proyecto del que —por fin— ya puedo hablar.

Se trata de la adaptación a historieta de los relatos que componen el Cuentos de Amor de Locura y de Muerte, del genial Horacio Quiroga.

Para llevar a buen puerto este proyecto, empecé por las patas del monstruo. Se sabe que semejantes gigantes, con barro en las bases, se vienen abajo. Por eso había que pensar bien.

Una de esas patas se llama Pictus. Una editorial que es una verdadera gloria. Si quieren ver libros bien cuidados y autores y lectores contentos, pasen por aquí y comprueben.

La otra pata se llama Fernando Sawa, Sebastián Giacobino, Dante Ginevra, Max Fiumara, Fernando Rossia, Julián Totino Tedesco, Poly Bernatene, Diego Greco, Franco Spagnolo, Infame & Co., Juan Manuel Tumburús, Manu Ortega, Diego de Rose, Ricardo Jurado, Hernán Bruno, Catriel Tallarico, Nelson Luty y Abril Barrado. Un lujo de maravillas gráficas para acompañar este puñado de relatos perfectos que ni siquiera pasando por mi pluma han perdido su esplendor.


Se los comento porque esta maravilla de edición ya está en todas las librerías y comiquerías del país. Así que es tiempo de brindar. Un libro hermoso ha nacido.


¿Algunas páginas para chusmear? Claro, aquí.


La alegría existe.

De Amor de Locura y de Muerte; de Luciano Saracino & varios. Pictus, 2011.

sábado, 22 de enero de 2011

¡Hay que Salvar a Tomate!


¡Si, señoras y señores!
¡Niñas y niños!
¡Abuelas y abuelos!
¡Perros y Gatos!

Ya está en todas las librerías el primer libro de la serie Las Aventuras de Fede y Tomate.

Su nombre es Hay que Salvar a Tomate, ilustrado magistralmente por Gerardo Baró, editado bellísimamente por Pictus y escrito humildemente por un servidor.

¡Diversión! ¡Romance! ¡Suspenso! ¡Aventuras!

¡HISTORIETAS PARA CHICOS!



(eso; que estoy muy contento por este libro nuevo, así que lo anuncio con bombos, platillos y redoblantes...).
Hay que Salvar a Tomate (Ed. Pictus, 2010. Luciano Saracino & Gerardo Baró).

jueves, 9 de diciembre de 2010

¡Con hielo, por favor!

—¿Y si hacemos un policial en la Antártida? —se me ocurrió cuando el productor Carlos Silva me convocó para presentar algo en el concurso del INCAA de Fomento a la Televisión Digital.
—Dale —me dijo él. —¿Se te ocurre algo?
Y alguna cosita se me ocurrió.
La escribí.
Ganamos.
¡Ahora tenemos que hacer una serie de trece episodios ambientada en la base Marambio!
Vaya...
El guionista que escribe mi vida, me parece, se fue un poquito de presupuesto. Venía gratamente acostumbrado a sus mansas sorpresas. Pero esta vez fue demasiado.

¿Alguien tiene una camperita para prestarme?

jueves, 18 de noviembre de 2010

¡Vaya Maravilla!

Hoy me pasó algo muy raro. Una de esas cosas que dan vértigo (pero vértigo en serio, del que te tenés que sentar cuando te das cuenta).
Llegó a mis manos un hermosísimo libro llamado Antología del Cuento Infantil Argentino del Siglo XX (selección de Adela Basch, para el Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de la Nación). Lo recibo y agradezco a quien me lo obsequió, como quien agradece un regalo hermoso. Tranquilo.
En la calle, caminando, comienzo a revisar el índice.
Y "vaya qué maravilla de libro. Cuantas cosas hermosas para leer". El pensamiento no era descabellado (descabellado es ir caminando por la calle leyendo un índice). Los nombres que comprende dicha antología eran Javier Villafañe, Horacio Clemente, María Elena Walsh, Beatriz Ferro, Gustavo Roldán, Laura Devetach, Eduardo Dayan, Graciela Cabal, Lilia Lardone, Fernando Sorrentino, Olga Drennen, Carlos Silveyra, Adela Basch, Cristina Martín, Lucía Laragione, Graciela Montes, Graciela Pérez Aguilar, Perla Suez, Ema Wolf, Aldo Boeto, Norma Huidobro, Iris Rivera, Mercedes Pérez Sabbi, Ana María Shua, Graciela Repún, Elsa Bornemann, María Cristina Ramos, Gabriela Keselman, María Teresa Andruetto, Sergio Kern, Susana Szwarc, Didi Grau, Oche Califa, Estéban Valentino, Jorge Accame, Ricardo Mariño, Silvia Schujer, Ángeles Durini, David Wapner, Liliana Bodoc, Luis María Pescetti, Margarita Mainé, Beatriz Actis, Ruth Kaufman, Liliana Cinetto, Alejandra Erbiti, Franco Vaccarini, Pablo de Santis, Sandra Comino, Cecilia Pisos, Mario Méndez, Sandra Siemens, Fabián Sevilla, Martín Blasco, Luciana Murzi... y todo bien. Se trataba, hasta ahí, un libro que tenía —juntitos— a todos mis héroes locales de la literatura para chicos.
Claro que había un problema en aquello. En el índice aparecía mi nombre y un cuento que escribí hace unos años.
Ahí el mareo; el tener que leer varias veces para ver si me había equivocado y el "no; acá está mi nombre posta y éste de acá es mi cuento".
Así que así estoy. Como parte de un plantel de lo más admirado por mí. Mareadísimo.
Mañana se me pasa, se los prometo.
Pero hoy doy tumbos.
Feliz como nunca lo estuve.

martes, 26 de octubre de 2010

Khur, el fugitivo:

Como casi todos los que nos dedicamos a hacer historias en este país, crecí con las Tony y las Dartagnán en mi regazo (más tarde llegaron las Skorpio y las Fierro, así que lo fundacional está en las primeras citadas).
Por eso, tenemos un corazón aventurero. De género, se podría decir.
Y por eso desde hace un tiempo venía soñando con hacer una tira "de aventuras".
De capa y espada.
De piñas y corridas.
De chicas vestidas con lo justo y hombres repletos de músculos.
El enorme (me refiero a su tamaño como artista y su altura como persona) Diego Aballay llegó un día con una carpeta y un proyecto: hacer una tira semanal donde podamos contar, simplemente, una historia de AVENTURAS (así, con mayúsculas y todo).
Y yo me prendí de una.
Después apareció el genial Ríos Blanco para darle color al asunto... y el equipo estaba formado.
Desde hoy, y todos los martes, este primer arco argumental de Khur (que se llama "Khur, el fugitivo") comienza a publicarse en la revista digital La Duendes.

¿Que cómo empieza?

Con piñas. Por supuesto.

sábado, 2 de octubre de 2010

Nota en Página!

César da Col, yo, Carlos Trillo, Diego Agrimbau, Liniers y Eduardo Maicas en el Auditorio de la Alianza Francesa.

Finalmente, la charla del miércoles 29 en la Alianza Francesa fue un sueño cumplido. Más de doscientas personas llenaron el auditorio (¡hasta había gente sentada en el suelo!) y una exposición absolutamente exquisita se inauguró para que pueda ser visitada hasta el 29 de octubre (la Alianza Francesa queda en Córdoba 946, y la entrada es gratuita).

Fue un gustazo poder participar del lujo de esa mesa/debate; y ni hablar de conocer en persona a algunos de mis héroes vivos de la historieta mundial. ¡Que se repita!


Ni hablar, claro, del gusto que es tener en este país a un periodista como Andrés Valenzuela, que cubrió todo lo que pasó en la Gran Semana Suelta de Viñetas y publicó (para bien nuestro) esta hermosísima nota en Página/12 el viernes siguiente a la conferencia. La foto que encabeza este post y que ilustra dicha nota es de Sandra Cartasso (y también es una maravilla).

¡Gracias a todos por estar!