
Hoy me dieron ganas de escribir sobre una efeméride en especial. No es que me interesen mucho todas las demás (y no es que no me interese ninguna, claro) pero ésta, creo, es bueno que gire.
Hace exactamente 52 años (o sea, un cuatro de septiembre de 1957) salía el primer número de la revista de historietas Hora Cero. Ahí, escribía los guiones un tal H. G. Oesterheld.
Ahí, dibujaban Hugo Pratt, Solano López y Salinas.
Era una revistita. Blanco y Negro. Portada a un color. Baratísima. Papel de calidad básica. Liviana como el viento...
Pero cambió la historia de la cultura nacional.
Porque ahí nació El Eternauta.
Porque ahí nos enseñaron que la historieta podía ser algo serio. De altura.
Porque ahí nuestros padres aprendieron lo que era la Aventura (con mayúsculas).
Y porque ahí los que hicieron camino después tuvieron una escuela donde mamar.
Hoy, El Eternauta es uno de los pilares de la cultura nacional. Esa "revistita" se convirtió en Historia. Todos esos dibujantes (y los que luego fueron apareciendo a lo largo de los años que duró) son considerados "capos" en todo el globo.
Y Oesterheld sigue contando desde esas páginas porque los hijos de puta decidieron que era hora de callarlo.
La cosa es así: el 4 de septiembre es el día de la historieta argentina. Es una fecha linda para comentarlo en las escuelas si somos maestros o para charlar entre amigos sobre aquellas viñetas que nos marcaron los diferentes momentos de la vida o para homenajear a los enormes creadores que tuvo esta tierra...
...y para regalar un libro de historieta nacional, ¿por qué no?
Porque me parece una efeméride hermosa y digna, escribo estas líneas.

¡Que tengan un hermoso día de la historieta!